NAPOLEÓN PISANI..,

NAPOLEÓN PISANI.., se encuentra en su estudio y les da a todos los visitantes la más cordial bienvenida...

Adelante amigos, siéntanse como en vuestra casa...

sábado, 7 de enero de 2012

RAFAELA BARONI

Napoleón Pisani Pardi


    Bajo el título Miradas al Espejo, la artista popular Rafaela Baroni expone 89 obras en el Museo de Arte Popular de Petare, Bárbaro Rivas. Esta es una muestra antológica en la que se aprecia una buena parte de sus distintas facetas creativas.
Noviembre 2011 – Febrero 2012.

    A finales del año 1982, tuve la oportunidad de conocer a Rafaela Baroni en Boconó, Estado Trujillo. Ella vivía en una casa de dos niveles, que estaba situada a la mitad de una calle muy larga y empinada, que partía de uno de los costados de la Plaza Bolívar. Allí la visité varias veces, pues era grato conversar con ella, como también era grato el ambiente de aquella casa en la que sus obras estaban por todas partes, creando, de esta manera, un mundo maravilloso, pleno de colores y de formas vigorosas, donde se destacaba el altar de la Virgen del Espejo, esa entidad celestial y milagrosa, que le devolvió la vida y la vista a esta artista popular.
    A la cuarta y última visita, allá en Boconó, le compramos un caballito de madera y dos pequeñas imágenes de santos que, por poco tiempo, permanecieron en mi extensa y hermosa colección de arte popular, ya inexistente.


    Ya son muchas las exposiciones individuales y colectivas donde se han exhibido las tallas, las pinturas y los escritos de esta creadora nacida en la Mesa de Esnujaque, Estado Trujillo, en 1935. También son muchos los reconocimientos que ha obtenido a lo largo de su meritoria trayectoria como artista. Ahora, después de veinte años, Rafaela Baroni vuelve a tomar los espacios del Museo de Arte Popular de Petare, Bárbaro Rivas, con una exposición compuesta por 89 obras. Miradas al Espejo, así se titula esta muestra de una buena parte de sus distintas facetas creativas en la que ella se retrata, se reinventa, se nos presenta multiplicada en imágenes no terrenales, como para de esta manera identificarse y acercarse a su Virgen protectora, a la que siempre le rinde tributo a través de sus conocidos performances, donde la artista se introduce en un ataúd, construido por ella misma, y durante el acto de ser “velada”, vuelve a la vida, gracias a la intervención divina de la Virgen del Espejo, luego, y con una oratoria magnífica, convincente y conmovedora, Rafaela se dirige al público que se regocija por su brillante y personalísima actuación.

El “velatorio” de la artista.

    En 1992, cuando en compañía de Perán Erminy fuimos a inaugurar una exposición de arte popular en Carache, una pequeña ciudad del Estado Trujillo, nos enteramos que ella, Rafaela Baroni, estaba siendo “velada” en una funeraria de aquella ciudad. Hacia esa funeraria nos dirigimos, y al poco tiempo de llegar allí, a eso de las siete de la noche, se inició el cortejo mortuorio que conducía a la Plaza Bolívar. En uno de los bancos de la plaza se depositó el ataúd que contenía el “cadáver” de la artista, y, casi al instante del milagroso acto de volver a la vida, una serie de fuegos artificiales iluminó el pequeño cielo de Carache, y bajo aquella refulgencia, y olores a pólvora, y la algarabía de quienes habíamos presenciado aquel portento, la artista nos brindó la maravilla de aquella actuación donde la realidad, la ficción, la magia, la fe y el arte se unieron, para hacernos ver y admirar la vigorosa creatividad de esta artista integral de nuestro país.

“En mi hay tristeza oculta, hay debilidad y no la demuestro. No tengo fuerzas y me sostengo, para enfrentarme lúdicamente ante todas las cosas que me rodean… esos pájaros de crepitantes fuegos, ángeles y santos que están en mi mente son para reafirmar, una vez más, que la imaginación lo puede todo. Y así es”.

Rafaela Baroni





EL VERDADERO REVERON, SEGUN LUIS RAWLINSON

Napoleón Pisani Pardi


    Esta entrevista al pintor Luis Rawlinson, ya fallecido, se llevó a cabo en Macuto en 1977, y fue publicada en el Suplemento Cultural del diario Últimas Noticias, el día domingo 5 de junio de ese mismo año.

    Luis Rawlinson es un pintor que nació en Cumaná en 1922 y el Director del Taller de Arte Armando Reverón situado en Macuto.
    “En el año 1942 – nos dice Rawlinson –, cuando yo era estudiante en la Escuela de Artes Plásticas de Caracas, conocí a Reverón. El era un hombre culto, pero sumamente introvertido. Si Armando averiguaba que también uno era artista, entonces conversaba amenamente. Cuando me casé, pocos años después de haber egresado de la Escuela, llevé a mi esposa al Castillete y Reverón, viéndola embarazada, dijo: ¡Qué barriga tan bonita!, y la colocó para que posara y la dibujó en carboncillo… Yo no le pedí ese cuadro, ni ninguno otro. A veces veía cómo la gente de Caracas lo saqueaba, llevándole las obras o comprándoselas súper baratas. Yo no quise nunca tener en mi conciencia el haber robado o estafado a quien tenía como amigo, o haberme aprovechado de su bondad.
    En 1949 Luis Rawlinson, en compañía de varios artistas, funda el Taller Libre de Arte del Litoral. En ese mismo año se organiza una exposición de los trabajos de sus integrantes y de las obras de algunos de los componentes del Taller Libre de Arte de Caracas. Esa exhibición se llevó a cabo con un carácter benéfico: “El Comité Pro-Auxilio a los Damnificados del Ecuador del Departamento Vargas, hace llegar su más sentido mensaje de gratitud al llamado que hiciera eco en todas aquellas personas que prestaron su aporte artístico en esta primera exposición de artes plásticas que, con carácter benéfico, se realiza en estos Salones, y a todos esos dinámicos y optimistas muchachos que con todo empeño y ahínco se dieron a la ardua y difícil tarea de su organización; y que hoy día, ya una realidad, se agrupan, trabajan, discuten y luchan en silencio hacía una vida mejor, intensa y más facunda con el nombre sonoro de: Taller Libre de Arte del Litoral”.


    A la lucha de Rawlinson se debe la restauración del Castillete de Las Quince Letras, el cual se inauguró, convertido en Museo Armando Reverón, el 16 de junio de 1974. Luis siempre ha mantenido una actitud en favor de la divulgación de la vida y la obra de este insigne maestro de la pintura venezolana. Ese comportamiento lo ha llevado a convertirse en una de las figuras que mejor conoce los trabajos del pintor, que, como dijera Juan Liscano, “proyectó las imágenes de su interioridad sobre el mundo”. Por este motivo, por ser un perito o avezado reveroniano, en cierta oportunidad un coleccionista le llevó a su casa una carpeta repleta de dibujos de Reverón para que los examinara. Al terminar de verlos, Rawlinson le dijo al dueño de aquellos dibujos que él dudaba de la autenticidad de los mismos, pero, que para estar más seguro de su fallo, se los llevaría a Hans Neuman, a Pedro Angel González, a Miguel Arroyo y Alfredo Boulton, para que ellos, expertos en todo los relacionado con el que hacer plástico, dieran, también, su veredicto. Finalizada la inspección de aquellos dibujos, los personajes mencionados llegaron a la conclusión de que eran falsos…
    “A Reverón – dice Rawlinson – lo han falsificado y plagiado muchos artistas inescrupulosos, le han inventado historias absurdas, y hasta le han cambiado la fecha de su nacimiento. En el Cementerio General del Sur, donde reposan sus restos, está errada la inscripción de su lápida que indica el día y el mes en que nació. Allí dice: “El pintor Armando Reverón nació en Caracas el 12 de junio de 1889 y murió el 18 de septiembre de 1954”. Cuando en realidad, la fecha de su natalicio es el 10 de mayo de ese año. Los Organismos del Estado, a los cuales les compete este tipo de cosas, deberían de intervenir para corregir ese desacierto tan lamentable. De Armando se ha dicho que era un hombre primitivo e inculto. Nada más disparatado, y acomodaticio. Reverón fue un artista que provenía de una familia de muy buena posición social, un individuo que estudió, no sólo en la Academia de Bellas Artes de caracas, sino, también, en la Escuela de Artes y Oficios y Bellas Artes de Barcelona, y en la Academia de San Fernando de Madrid, España. Así que esas aseveraciones nada tienen que ver con la verdad”.

Lápida de la tumba de Armando Reverón, en el Cementerio General del
Sur, donde se ve que ya han corregido el error de la fecha de nacimiento
del artista. Foto cortesía del pintor Luis Acosta Cáceres.

    Luis Rawlinson es un ser que posee muchas anécdotas sobre la vida de Armando Reverón, una de ellas, la cual retrata fielmente el temperamento del artista, es la siguiente: “Una vez se presentaron unas señoritas que venían de Caracas al Castillete. Reverón, que era gran aficionado al teatro, les hizo algunas escenas muy graciosas y mordaces junto con su mono Pancho. A este animal lo vistió de torero, y él, haciendo de toro, jugaron largo rato a la fiesta brava. Luego disfrazó a pancho de pintor y le dio unos pinceles para que realizara un cuadro abstracto, cuando el mono terminó de trabajar, Reverón aplaudió y gritó eufóricamente, después recogió los pinceles, guardó la tela y se sentó a conversar con las visitas. Una de estas señoritas le dijo: Armando nosotras venimos de Caracas a verte pintar. A lo que contestó irónicamente el genial habitante del Castillete: ¡Guá! ¿Y ustedes no venían a ver pintar a un mono?”.


    Y disfrutando de esta buena anécdota que nos contara Luis Rawlinson, nos alejamos de su taller de Macuto, de su presencia grata y avasallante. Llevándonos su imagen de profeta: Cabellera larga y barba abundante, blancas, como eran las del propio Armando Reverón.

REVERON Y SUS DUENDES DIABOLICOS

Napoleón Pisani Pardi


    El primero de enero de 1978, publicamos un largo artículo en la revista ELITE, del cual tomaremos partes de su contenido. De esta manera, el blog continúa con la necesaria tarea de divulgar, con el mayor respeto a la verdad histórica, y de manera sencilla, parte de la vida y la obra del gran artista venezolano Armando Reverón.

    Con una exposición titulada La Luz en la obra de Reverón. El Museo de Arte Contemporáneo de Caracas está celebrando la ampliación de sus numerosas actividades. Esta exposición, la cual reúne los tres períodos plásticos del artista: el azul, el blanco y el sepia, en los cuales el pintor manifestó su tan personal manera de expresar el paisaje de nuestro litoral central, es una de las más importantes que se la han organizado al otrora habitante del Castillete de Las Quince Letras.
    Esta nueva etapa del Museo de Arte Contemporáneo ha sido posible gracias a una feliz idea del Dr. Guillermo Antonini, Presidente de CADAFE, el cual se dirigió a la señora Sofía Imber de Rangel, Directora del Museo acabado de mencionar, para pedirle su colaboración en la coordinación de las actividades de esta sala de exposiciones. Este ejemplo se sensatez por parte del Presidente de esta empresa nacional de energía eléctrica, debería ser imitado por algunas instituciones, privadas y oficiales, que tienen sus galerías de arte, con el fin de evitar el deprimente espectáculo de las exhibiciones artísticas, de pésima calidad, que frecuentemente organizan. Estas galerías promiscuas, que en nada contribuyen para la buena difusión de las artes plásticas, sino que, por el contrario, sólo sirven para promover lo peor y lo más cursi que realizan algunas personas que tratan de pasar como artistas. Es una verdadera lástima que estas empresas estén desperdiciando, tiempo y dinero, manteniendo a estas “galerías de arte” que en nada cooperan para incrementar y solidificar la cultura en el país.


    El Instituto Nacional de Hipódromos, el INCE, el Banco Nacional de Descuento, la CANTV y SEARS de Venezuela, para mencionar una pequeña parte de las instituciones particulares y oficiales que poseen sus salas de exposiciones, deberían solicitar la ayuda y el asesoramiento de la Galería de Arte Nacional, del Museo de Bellas Artes o del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas, para de esta forma mejorar las programaciones de sus actividades culturales. Y podemos asegurarles que así contribuirán a fortalecer el ambiente del arte y la cultura nacional, y, también, a mejorar sus respectivas imágenes institucionales.
    Armando Reverón, el pintor más auténtico y extraordinario que ha dado la historia de las artes plásticas en Venezuela, y al que actualmente se le rinde homenaje al inaugurar una buena galería con una exposición se sus obras, fue un hombre sobre quien la leyenda ha tejido innumerables historias. Ningún personaje más tentador para fabricarle toda clase de fábulas, que en realidad tienen menos atractivo que su vida real. Pueda que el propio Reverón haya sido el principal propiciador para que se crearan tantas especulaciones en torno a su figura. No es de extrañar que ese constructor de un mundo tan particular y extravagante como el suyo, se hubiera deleitado con el estupor y el asombro que producía en los demás sus excentricidades, sus grandes capacidades histriónicas, y esa delirante y maravillosa escenografía que ocupaba todos los espacios de su casa-taller.
    Frente a los turistas, nacionales y extranjeros, que solían visitar el Castillete, Reverón hacía el papel del pintor salvaje junto con sus monos y su inseparable Juanita. Para él, aquella farsa era una forma de diversión, una manera de burlarse de la mentalidad de aquellos ingenuos buscadores de un Gauguin sudamericano por las playas cercanas a Caracas.
    “Armando Reverón era un genio – así lo dijo el escritor Guillermo Meneses –. Su trabajo hizo avanzar la pintura venezolana hasta los terrenos de la más pura autenticidad. Dentro del grupo de los que junto con él iniciaron la juventud, su paso personal fue de guía y en un gesto llevó hasta el límite máximo la demostración de lo que en verdad es la pintura cuando se la ejerce como trascendental afirmación del hombre”.


    Cuando a Reverón lo fueron a buscar Manuel Cabré y Armando Planchart, para llevarlo al Sanatorio San Jorge, él se despidió de Juanita con estas palabras: “Juanita, este rancho es tuyo, me casé contigo porque quiero que todo esto te quede a ti. Pon el rancho de pies a cabeza, si así lo deseas. No te preocupes por mí. Yo creo que no voy a volver más”. Con estos términos se alejó Reverón de su Juanita y de su fortaleza de Las Quince Letras, en donde el artista logró producir lo mejor de su arte, y producir, también, los diabólicos duendes que poco a poco le fueron robando la razón.
    Un poco antes de finalizar el año setenta y siete, un incendio consumió una parte del Castillete de Macuto, parte de ese mundo mágico que Reverón construyera como una especie de escenografía para ser utilizada en la representación de una obra de teatro sin final. Muchas de esas piezas maravillosas se perdieron en ese accidente desastroso. Puede que hayan sido los mismos diabólicos duendes que le quebraran la razón al solitario de Macuto, y los que también le impidieron a Juanita, muerta hace pocos años, que viera convertido en Museo al Castillete donde ella, junto al pintor, vivieron, se amaron, se compenetraron y crearon un mundo extraordinario y amoldado a sus particularísimas necesidades espirituales.

viernes, 16 de diciembre de 2011

MENSAJE NAVIDEÑO




    A mis atentos y consecuentes seguidores, como a todas las otras personas que, por cualquier razón, han visitado mi blog durante el año 2011, les deseo la mayor felicidad en estas navidades, y que en el 2012 se les cumplan sus mejores anhelos. Que así sea.

Napoleón Pisani Pardi

sábado, 3 de diciembre de 2011

Los Artistas Populares retratan el Museo del Transporte

Napoleón Pisani Pardi









Afiche realizado por el artista popular
Luis Acosta Cáceres.


Fotos del montaje, del público, de varios artistas y de las obras que integran la exposición. 










Obra de Juanita Alvarez.

Obra de Guillermo Arenas (detalle).

José Aristimuño y su obra.

Obra de Antonia Azuaje.

Obra de Guillermo Bello.

Obra de Juan Bravo.

Obra de Antonieta Cárdenas.

Obra de Carlos Cedeño.

Bárbara Colmenares y su obra.

Obra de Nerio Conde.

Palmira Correa y su obra.

Obra de Daniel García Volcán.

Obra de Hildebrando García.

Obra de Julio García.

Obra de Manuel González.

Obra de Reina González.

Obra de Vidalia González (fuera de catálogo).

Obra de Otilia Idrogo.

Obra de Marla Heath.

Obra de Alina Malavé.

Obra de María A. Malavé.

Obra de Francis Matos.

Obra de Henry Matos.

Loredana Meza y su obra.

Obra de Oswaldo Mora.

Obra de Aura Moreno (Mayela).

Obra de Rosaura Padrón.

Obra de Cruz Rivas.

Obra de Rosa Rodríguez.

Juvenal Torres Castro y su obra.

Obra de Rafael Velásquez.

Obra de Edgar Vegas (fuera de catálogo).

Obra de Lis María Villamediana.

Obra de Luis Viana.


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Museo del Transporte inspiró a treinta y cinco artistas populares

La fresca y colorida muestra se expondrá los domingos en la sede del museo.

DELIA MENESES |  EL UNIVERSAL
Domingo 4 de diciembre de 2011


Hildebrando García, Juvenal Torres Castro, Loredana Meza y
Napoleón Pisani. Foto de Venancio Alcázares,
tomada de El Universal.


    Los artistas populares Loredana Meza e Hildebrando García son caraqueños y han vivido toda su vida en la capital pero jamás habían entrado al Museo del Transporte. Hasta hace poco, cuando no solo lo conocieron sino que se inspiraron en él para recrear sus obras.
    Ellos dos y otros 33 artistas respondieron a la invitación de plasmar el museo con motivo de sus 41 años. La muestra se va a convertir en una exposición itinerante que visitará otras salas. Mientras tanto el público podrá disfrutarla este domingo 4 y el próximo 18 de diciembre en la fundación Museo del Transporte, de 9 am a 4 pm.
    El cuadro de Juvenal Torres es de tendencia paisajista. Lo llamó El Transporte y recrea la antigua estación de Las Adjuntas que partía desde allí.
    "Después de recorrer todo el patrimonio del museo podría pintar más de 30 cuadros. Y me quedaría corto. Esto es parte de nuestra historia y no se puede perder. Los niños y los jóvenes tienen que conocerlo y el Gobierno debe dar los recursos para la manutención de estas piezas", dijo Torres.
    La coordinación y curaduría de la muestra "Los artistas populares retratan al Museo del Transporte", estuvo a cargo del profesor Napoleón Pisani y contó con el apoyo de la Galería Caracas y del Museo de Arte Popular de Petare Bárbaro Rivas.
    "Con esta exposición queremos que la gente venga al museo, que lo haga suyo. Este patrimonio es único en Venezuela y en América Latina", dijo Pisani, quien coordinó una muestra fresca y colorida, variada en materiales y en estilos.
    "Escogimos artistas populares porque su arte es honesto, no está sometido a influencias extrañas, es espontáneo e ingenuo y nos da una versión distinta y sincera de este espacio". El que recorra la muestra se encontrará con varias representaciones del famoso "Coche de Isidoro". Guillermo Arenas plasmó la estación Zig Zag del Ferrocarril Caracas-La Guaira.
Y Loredana Meza, quien tiene diez años creando tallas de madera, se inspiró en los antepasados. "Pensé en cuántas conversaciones, romances y conflictos tuvieron lugar en estos coches". Y de allí surgieron unos tacos de colores con personajes de la época. Luis Acosta Cáceres, un artista valenciano que no pudo viajar, elaboró un afiche que envió por correo y que se integró a la muestra.
    Hildebrando García, de San Martín, hizo un collage tridimensional con pintura, ensamblaje y fotos. "Yo no conocía el lugar y ahora estoy elaborando tres obras más sobre el museo. Me enamoré de este espacio y quiero que todos lo conozcan", dijo el artista de 42 años.

La exposición se hizo en honor a Emilita Rondón, artista popular que falleció en el 2006, en esta muestra hay cuadros de dos de sus hijos y de una nieta.

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Artistas populares invitan a conocer el Museo del Transporte

Los artistas populares son creadores de la alegría, de la reflexión que busca el bienestar del ser humano; artistas que luchan con esfuerzo y tesón desde nuestra cotidianidad; sentimos su fuerza y su pasión en esta interesante exposición que se exhibe en los espacios del Museo del Transporte.

Carlos Servando García |  Diario VEA
Martes 13 de diciembre de 2011

La muestra ha sido visitada por numeroso público.

    Hasta este domingo 18 se podrá apreciar la exposición Los artistas populares retratan el Museo del Transporte, esta muestra colectiva ha sido organizada por el profesor Napoleón Pisani Pardi; Se ha concebido desde la excusa del cuarenta y un (41) aniversario de la fundación de este importante museo de la ciudad capital, donde se custodia y se difunde la historia del transporte en Venezuela, pero la realidad es que a través de las creaciones de excelentes artistas populares nos acerquemos al conocimiento, comprensión, y querencia del transporte en Venezuela.
    Los artistas populares con su sensibilidad extraordinaria pudieron compenetrarse con todos los elementos tangibles e intangibles de este apasionante museo y luego plasmarlos en sus obras artísticas para el deleite y regocijo de todos los espectadores, naciendo así la muestra que hoy podemos apreciar, y es que el arte popular ingenuo, primitivo, espontáneo, o como se le quiera llamar, es el arte que no le debe nada a nadie, y, por lo tanto, no está sometido a influencias extrañas, es el más honesto, el más fresco, el más consubstanciado con la realidad espiritual, social, mágica, que nos rodea.

Artistas participantes en la exposición
Los artistas populares retratan el Museo del Transporte:

    Luis Acosta Cáceres, Juanita Álvarez, Guillermo E. Arenas M., José Aristimuño, Antonia Azuaje, Guillerrmo Bello, Juan Bravo, Antonieta Cárdenas, Carlos Cedeño, Bárbara Colmenares, Nerio Conde, Palmira Correa, Julio García Stredel, Daniel García Volcán, Hildebrando García, Reina González, Vidalia González, Otilia Idrogo, Alina Malavé, Aura Moreno (Mayela), Francis Matos, Henry Matos, Loredana Meza, Oswaldo Mora, Rosaura Padrón, Cruz Rivas, Rosa Rodríguez, Juvenal Torres Castro, Edgar Vegas, Rafael Velásques, Lis María Villamediana, Luis Viana.
    La invitación es para visitar esta interesante muestra artística en el Museo del Transporte Guillermo José Schael, ubicado en la Av. Francisco de Miranda, cerca de la estación del metro de Los Dos Caminos.

Obra creativa de Guillermo E. Arenas M.